Argentina oculta la miserable realidad detrás de la pandemia

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Argentina está por explotar por los aires, y el gobierno no solo lo anuncia a través de su presidente, sino que abona esta situación generando una desestabilidad social importante, poniendo a la población presa en sus casas con miedo y a sus canes fieles a desestabilizar al país.

La pandemia estaría “controlada”, pero que el gobierno nacional está “cómodo” con el aislamiento social porque “con la cuarentena disimula todo, la crisis social, la inflación, el desconcierto de Alberto Fernández y las verdaderas intenciones de la vicepresidente Cristina Kirchner y su hijo”, que se pueden resumir en crisis social, crisis institucional, avance sobre expropiación de bienes y propiedad privada además de la suspensión de las próximas elecciones.

La cuarentena avanza y el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof está desbordado y casi en K.O, la inflación es imparable y los billetes de 5000 pesos ya están hechos, pero si se le consulta al gobierno ellos van a decir que no. El Gobierno es un cabaret, y se empiezan a ver fragilidades, e incongruencias.

La vice presidenta avanza sin pausa contra el poder judicial y el propio legislativo manejando la cámara como si fuera dueña y señora. Aunque cree que la pandemia de Covid-19 está casi controlada en Argentina, en el sentido epidemiológico, asegura que el gobierno de Alberto Fernández no sabe cómo terminar con el aislamiento y la parálisis económica.

Estamos convencidos de que no se saben cómo salir de la cuarentena. Si es por el presidente de la nación y el jefe de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, políticamente les convendría extender la cuarentena hasta marzo próximo, porque con ella todo se disimula, hasta la miseria. Esta sociedad tolerante y paciente se creyó el cuento de los epidemiólogos que asesoraron al presidente, que con toda su razón dicen que el pico viene en cualquier momento. Cuando todo comenzó anunciaron que el pico era en abril y ahora dicen que quizás sea en noviembre.

La pandemia estaría casi controlada en la Argentina, pero el que la tiene mal es Kicillof, que está verdaderamente con problemas en la provincia más grande del país en lo que a población refiere. Horacio Rodríguez Larreta y Alberto Fernández son socios políticos, porque tienen el mismo problema, Rodríguez Larreta tiene a Macri y Alberto Fernández tiene la sombra de la ex presidente Cristina Kirchner, que junto a su hijo Máximo jefe de bancada del núcleo duro peronista han logrado crear una situación que la venían preparando desde hace tiempo.

Si hay entre hoy entre 270 y 280 casos en terapia intensiva, ¿qué fundamento estadístico habría para anunciar que habrá miles de muertos?

Ocuparon un espacio con la cuestión de la infección y parecería que fueran a diseñar un nuevo modelo de sociedad post pandémico. Se los ve cómodos ante la sociedad más paciente y tolerante de la historia, pero en gran parte del país la pandemia está controlada. Se podrá tener de acá a fin de año 600 muertos más según expertos, pero no sería suficiente motivo para paralizar un país.

Es seguramente una trampa en la que se metieron y no saben cómo salir mientras los Kirchner avanzan en sus propósitos. Tanto Fernández como Kicillof y Rodríguez Larreta están “asustados”, aunque dice ver al jefe de gobierno porteño “más orientado y sin entrar en el desconcierto de la angustia colectiva atroz”.

El presidente creció con esto y hasta es una forma plácida de gobierno, pero la cuarentena ya no es una herramienta para un combate sanitario, sino casi es un modo de vida y seguramente se vaya a tener melancolía de la cuarentena.

Aterraron a la gente, el presidente Fernández tiene ganas de salir y está bien que salga y que quiera armar política; pero corriente de pensamiento murió antes de nacer, avasallado por su interna lucha diaria con la vicepresidente.

Si a los 100 días de cuarentena lo que hay para comunicar es que hay que esperar otros 15 días, pienso esto no es una “infectocracia”, es pésima gestión de la pandemia .

Se puede decir que hay 1.500 casos y es lo mismo, se miente.

En ámbitos diplomáticos ya circula que alguna potencia muy importante, que no es Estados Unidos, hará grandes inversiones en Argentina, parecería que es China y ahí se ve la mano del Castrochavismo  manejando la situación a través de Cristina Kirchner.

Aunque se cree que el gobierno llegará a un acuerdo por la deuda, el mundo postpandemia va a ser tan complicado como el mundo prepandemia para la nación argentina ya que mientras los países importantes van a seguir siendo los mismos, en la Argentina van a haber muchos más pobres, peor situación económica  y más violencia.

Los pasos previos fueron dados y la sociedad no se percató de los mismos, la liberación de los presos por temas sanitarios, no fue otra cosa que la creación de guerrillas paramilitares para operaciones futuras, que hoy estamos asistiendo a lo largo y ancho de la república.

Los atentados que se están sufriendo por parte de productores en varias provincias donde sus cultivos y acopios están siendo quemados y contaminados con sustancias tóxicas, estarían siendo perpetuados por estas guerrillas conformadas por los presos liberados en concordancia con las autoridades que les permiten la libre circulación por el territorio y los proveen de zonas liberadas para cometer sus delitos contra la producción nacional.

Esta situación desencadenaría seguramente en enfrentamientos entre productores y estos guerrilleros tratando los primeros de defenderse ellos, sus familias y su propiedad y los mandados por los Kirchner y sus operadores.

De momento, el proyecto político más importante de Alberto Fernández es permanecer al poder, hacer que a la Argentina salga lo mejor posible de la pandemia  y tratar de generar una salida de la situación política y social en la que se ven sumergidos para cual no tiene ni la más remota idea de cómo hacerlo.