La Habana, 20 ago.- Cuba registró este jueves 83 nuevos casos de COVID-19, su segunda mayor cifra de contagios diarios hasta la fecha, que coincide con un aumento en el número de pruebas PCR realizadas en medio de una nueva oleada del virus.

Los positivos de hoy -entre ellos 15 importados- solo son superados por el récord de 93 pacientes del pasado lunes 10 de agosto y mantienen la tendencia al alza en las infecciones, localizadas principalmente en La Habana.

Estos nuevos pacientes fueron detectados entre 5.116 muestras PCR, uno de los mayores números de estas pruebas en un día, para un total de 346.439 desde el inicio de la epidemia en el país, complementadas con miles de kits rápidos, según datos actualizados del Ministerio cubano de Salud Pública (Minsap).

“Debemos seguir incrementando el número de pruebas para detectar aún más personas”, insistió el director de Epidemiología del Minsap, Francisco Durán, quien ya había anunciado recientemente que los laboratorios cubanos incrementarían sus capacidades de análisis.

Solo en La Habana, el epicentro de la pandemia en la isla con más de 400 pacientes detectados en los últimos quince días, fueron completadas la víspera 3.577 muestras PCR.

Cuba acumula 3.565 casos de coronavirus, de los que se han recuperado 2.894 -31 altas médicas en el día-, para un 81,2 % de pacientes curados, de acuerdo con las estadísticas oficiales, que mantienen el número de fallecidos por COVID-19 en 88 desde hace dos semanas.

En hospitales cubanos permanecen ingresados 1.361 pacientes, de ellos 581 casos activos de COVID-19: tres críticos, nueve graves y el resto con evolución estable, indica el parte del Minsap, que desde hace varios días no revela la cantidad de personas aisladas en sus hogares ni los países de procedencia de los casos importados.

LA HABANA Y LOS JÓVENES, LOS MÁS AFECTADOS

De los 68 contagios locales de este jueves -todos cubanos-, 62 residen en doce de los quince municipios de La Habana, la región más poblada de la isla y la única que de momento ha tenido que cancelar su reapertura para regresar a la fase 0 o “etapa de trasmisión autóctona limitada” debido a varios rebrotes del virus.

El resto de pacientes viven en las cercanas Mayabeque y Artemisa, que retrocedió de fase 3 a 2 con restricciones más fuertes en algunas localidades, y Pinar del Río, que puso en cuarentena a la comunidad de La Palma, donde ayer miércoles se detectaron 22 contagios.

Entre ellos hay 51 contactos de otros casos ya confirmados, en 17 se investiga aún el origen de la infección y 46 se mostraban asintomáticos en el momento de la prueba, señaló el doctor Durán, que regresó a su comparecencia televisiva diaria después de un día de ausencia que provocó revuelo entre los cubanos.

El director de Epidemiología del Minsap, una presencia fija en las pantallas cubanas desde el inicio de la epidemia en la isla a fines de marzo, destacó la incidencia del virus en el rango de edad de 20 a 39 años, que representa el 41,1 % del total de contagios en la primera quincena de agosto.

En la capital, la más afectada durante esta segunda ola, los jóvenes representan el 43 % de los positivos detectados en este periodo, precisó Durán, quien apeló una vez más a la “disciplina” de los ciudadanos del país, donde no se ha decretado nunca el confinamiento obligatorio pero sí se recomienda salir solo a lo imprescindible.

Cuba pasó de declarar controlada la enfermedad y celebrar dos días sin contagios locales el pasado julio, a reportar 37 nuevos pacientes una semana después, en lo que sería el inicio de varios rebrotes que han puesto en jaque el plan nacional de desescalada.

Después de permanecer estancada más de un mes en la fase 1 de reapertura, La Habana restableció fuertes medidas restrictivas como la suspensión del transporte público, la limitación de la entrada y salida de la ciudad, el cierre de la mayoría de los servicios y el uso obligatorio de la mascarilla fuera de las casas.

La aparición de los primeros casos en meses en el centro y el oriente del país, relacionados con viajeros provenientes de La Habana, provocaron que el Gobierno cubano limitara el tránsito desde las cinco provincias occidentales hacia otras zonas de la isla.

Del resto de los territorios, solo las cercanas Artemisa y Mayabeque mantienen la fase 2, que suaviza restricciones como el uso de la mascarilla, requerida solo en lugares cerrados, y restablece servicios al 50 % de su capacidad.

La mayoría de la isla se encuentra en la última fase de reapertura, que incluye la apertura de fronteras – pospuesta sin fecha hasta que La Habana mejore su situación – y el reinicio del curso escolar en septiembre, a excepción de la capital.