San Salvador, 2 jun.- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dijo este lunes que Estados Unidos le ofreció ayuda de su Ejército para atender los estragos causados por la tormenta tropical Amanda durante el fin de semana.

El mandatario aseguró que el embajador estadounidense, Ronald Johnson, le llamó para decir que “el Ejército de los Estados Unidos está para listo para enviar equipo militar” y explicó que se trata del “que ellos tienen para desastres para ayudar al pueblo salvadoreño”.

“Nosotros estamos listos para cabildear con todos los países amigos”, añadió durante una visita a un lugar cercano a comunidades afectadas por las lluvias.

Dijo que también la Unión Europea y “países pobres, como el nuestro, nos han ofrecido su solidaridad y estamos para aceptarla”.

El mandatario salvadoreño, que aprovechó para entregar alimentos a los damnificados de tres comunidades populares, señaló que son unas 1.000 casas las dañadas y que se invertirán 10.000 dólares en cada una para su reparación.

A su paso por El Salvador, la tormenta tropical Amanda dejó al menos 16 fallecidos, 7 desaparecidos y a 7.225 personas refugiadas, según datos oficiales.

Bukele también señaló que “es probable que nos golpeé otra depresión tropical” y que “se esperan más lluvias para el jueves”.

El Ministerio de Medio Ambiente recomendó este lunes a la población “precaución y mantenerse informada sobre el pronóstico meteorológico” para “tomar las medidas preventivas adecuadas”.

Indicó que la depresión tropical 3, que ya causó lluvias en El Salvador, se ubicada al sur del golfo de México, con un movimiento lento hacia el suroeste, por lo que mantendrá su influencia en Centroamérica con “el ingreso de abundante humedad desde el Pacifico”.

“Esta depresión tiene alta probabilidad de convertirse en la tormenta tropical Cristóbal en el transcurso de este día” y que “mantenga condiciones de temporal en el país, con lluvias de moderadas a fuertes”, advirtió.

Las autoridades salvadoreñas han dividido sus esfuerzos para atender la pandemia de la COVID-19 y los estragos de las lluvias, situación que podría generar una escalada en los contagios.