El líder mexicano que dio vuelta la torta

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En poco más de una semana el presidente electo mexicano ha pasado de ser denunciado como una amenaza a la estabilidad a ser el niño mimado de México. El triunfador en las elecciones nacionales mexicanas, Andrés Manuel López Obrador disfruta de una luna de miel singular y exuberante, aunque no asumirá el cargo hasta el 1 de diciembre. Desde el día de las elecciones, un festival de amor público ha envuelto al hombre conocido como AMLO.

Sus rivales lo han abrazado, el actual presidente, Enrique Peña Nieto, lo ha hospedado en el recargado Palacio Nacional, los líderes empresariales han exaltado su mensaje de moderación y los simpatizantes han celebrado su estilo relajado. En las redes sociales, AMLO vive una euforia colectiva que normalmente no está asociada con los políticos.

Mientras el veterano político de 64 años de edad, con cabello plateado, muestra una amplia sonrisa, a menudo desde el asiento del acompañante del Volkswagen sedán blanco que lo transporta por la ciudad.

En solo días, López Obrador ha suavizado la imagen de los presidentes mexicanos como líderes distantes y lejanos que disfrutan de una formalidad imperiosa. Ha sido un cambio extraordinario para un contendiente presidencial doblemente derrotado que había sido ridiculizado durante mucho tiempo como un perdedor.

Incluso el presidente de Estados Unidos, Trump, que no podría ser más distinto a López Obrador en estilo e ideología, ha intercambiado palabras cálidas con el nuevo presidente de México. López Obrador dijo que planeaba extender una invitación inaugural a Trump, cuyo menosprecio hacia México y los mexicanos se ha ganado una animosidad generalizada en el país de la tequila.

Hasta cierto punto, el nuevo presidente de México incluso se hizo eco de las opiniones de Trump sobre la inmigración ilegal mexicana, prometiendo que trataría de mejorar las oportunidades de trabajo en el país para que sus compatriotas no tuvieran que emigrar. También prometió trabajar para un Tratado de Libre Comercio de América del Norte renovado.

El domingo, el instituto nacional de elecciones confirmó la victoria de más de 30 puntos de Obrador, el mayor margen ganador para un contendiente presidencial desde el apogeo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), de larga data, del cual López Obrador y otras figuras de izquierda se separaron a fines de la década de 1980. Por supuesto, no todo será fácil una vez que López Obrador asuma la presidencia por su mandato de seis años. Aún no se sabe con certeza si la desacelerada economía de México mejorará o se hundirá aún más, especialmente cuando persisten las dudas sobre el régimen de libre comercio con Estados Unidos, destino de casi el 80% de las exportaciones de México.