Nueva York, 19 jun.- Un total de 21 fiscales generales de Estados Unidos se unieron para pedir a las autoridades federales que cesen en sus “ataques ilegales y crueles” contra las familias de inmigrantes que están buscando asilo en el país.

La petición está contenida en una carta enviada por los fiscales generales de Nueva York, California, Nuevo México, Illinois, Nueva Jersey o Nuevo México, entre otros, hasta 20 estados, más el del Distrito de Columbia.

La misiva está dirigida al fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, las autoridades más involucradas en aplicar las medidas migratorias impulsadas desde la Casa Blanca.

En el texto, de dos páginas y copiado también a líderes del Congreso, critican la decisión de aplicar una “tolerancia cero” para “separar a la fuerza a todas las familias que cruzan la frontera ilegalmente, incluyendo aquéllas que buscan asilo”.

El llamamiento se conoce tras el endurecimiento de las políticas migratorias aplicadas por la Casa Blanca y que ha derivado en la separación de sus padres de cerca de 2.000 niños después de cruzar la frontera, una medida que ha generado una oleada de indignación.

“Estas políticas no sólo son inhumanas, sino que también generan graves preocupaciones de que se están violando los derechos de los niños” y “los principios constitucionales del debido proceso y de protección legal equitativa”, dice la carta.

Los fiscales también advierten que estas medidas están en contra de “los esfuerzos de las fuerzas de seguridad estatales para parar el crimen”.

“A raíz de estas preocupaciones, pedimos al Departamento de Justicia que cese inmediatamente estás prácticas draconianas”, dice la carta, con membrete de la Fiscalía General de Nuevo México y difundida, entre otras, por la fiscalía neoyorquina.

En el comunicado que acompaña esta misiva, la fiscal general de Nueva York, Barbara Underwwood, destaca que estas medidas están en contra de los valores nacionales, por lo que la coalición de fiscales “continuará actuando para proteger a la gente a la que sirve y al estado de derecho”.

La carta enviada por los fiscales recuerda que Sessions anunció el pasado 6 de abril una nueva política de “tolerancia cero” para perseguir judicialmente a quienes crucen ilegalmente la frontera, “incluyendo a quienes busquen asilo”, dice el texto.

Esto implica que los adultos son transferidos a centros de detención de inmigrantes y en caso de que vayan acompañados de hijos, los niños son considerados como “menores sin compañía”.

En este último caso, los menores son colocados al cuidado de la oficina de atención a refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).

“La deliberada separación de los niños y sus padres que buscan legalmente asilo en Estados Unidos está equivocada”, dice la carta. “Esta práctica -añade-, es contraria a los valores estadounidenses y debe interrumpirse”.

En su argumentación, los fiscales recuerdan que los derechos de los niños están recogidos en el derecho internacional y en el estadounidense.

“Casi universalmente -añade-, los mandatos de los estatutos y la jurisprudencia que los casos que los interpretan expresan que el interés superior de un niño se sirve si permanece con su familia”.

Ello “en ausencia de una investigación judicial rigurosa que resulte en la constatación de que un padre no está capacitado o más allá de una prueba de una duda razonable de que se ha cometido un delito”.

Las medidas que separan a los niños de sus padres en ausencia de esa investigación “no sólo serían ilegales según la mayoría de las leyes estatales, sino que también pueden ser contrarias a las opiniones políticas de las legislaturas estatales y de sus electores en todo el país”, dice la carta.

Además, añade, “la práctica de la separación familiar obligatoria es inhumana y contraria a los esfuerzos de las fuerzas del orden que dedican sus incansables esfuerzos a detener a los criminales violentos”.