Kirchnerismo, el cinismo a la “Máximo” expresión

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Vista general de los exteriores del Congreso argentino en Buenos Aires (Argentina). EFE/Archivo

El Congreso de Argentina aprueba el impuesto a las grandes fortunas, que pasa al Senado.
La Cámara de Diputados de Argentina aprobó el martes de madrugada, con 133 votos a favor y 115 en contra, el impuesto a la riqueza llamado Aporte Solidario Extraordinario de las Grandes Fortunas, por lo que ahora la propuesta pasará al Senado para ser votada.

La cínica propuesta de la formación del Frente de Todos (Máximo Kirchner y Carlos Heller) y tiene como objeto recaudar 307.000 millones de pesos (3.234 millones de euros) equivalentes al 1,1% del PIB, que afectaría a unas 9.298 personas en el país sudamericano.

Con una tasa del 2%, el impuesto afecta a personas con patrimonios superiores a los 200 millones de pesos en una única vez. El gobierno espera recaudar más de 300.000 millones de pesos

El proyecto ha provocado fuertes reservas por parte de varios estudios jurídicos que auguran una cascada de juicios

La Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados de Argentina inició este martes el debate sobre el proyecto de ley de “Aporte Solidario y Extraordinario a las Grandes Fortunas”, un impuesto ideado para amortiguar los efectos de la pandemia de coronavirus.

Con una tasa del 2%, el impuesto afecta a personas con patrimonios superiores a los 200 millones de pesos (el dólar oficial está en 75 pesos al 15/09/2020) en una única vez. El gobierno espera recaudar 300.000 millones de pesos.

Las personas físicas y sucesiones indivisas residentes en el país, por la totalidad de sus bienes en el país y en el exterior, comprendidos y valuados de acuerdo a los términos establecidos en la Ley del Impuesto sobre los Bienes Personales (“LISBP”), cuando el total de los bienes, valuados de acuerdo con las disposiciones de la citada ley y sin deducción de mínimo no imponible alguno, sea igual o superior a AR$200.000.000 al 31.12.2019.

Las personas físicas de nacionalidad argentina cuyo domicilio o residencia se encuentre en países no cooperantes o jurisdicciones de baja o nula tributación en los términos de los artículos 19 y 20 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado en 2019, serán considerados sujetos a los efectos de este aporte extraordinario.

La base imponible del Tributo se determinará considerando el total de los bienes de los que sean titulares, incluyendo los aportes a trust, fideicomisos, fundaciones de interés privado y demás estructuras, participación en sociedades u otros entes de cualquier tipo sin personalidad fiscal y participación directa o indirecta en sociedades u otros entes de cualquier tipo, existentes al 31.12.2019.

Respecto a los bienes situados en el exterior, se suprimirá el tratamiento diferencial más gravoso, en el caso de que se verifique la repatriación de los bienes en un plazo de 60 días desde la publicación de la norma en el boletín oficial. Esto, siempre que dicha repatriación sea igual o superior al 30% de sus tenencias financieras en el exterior.

Según los juristas, el “aporte solidario y extraordinario es un tributo y de acuerdo con la jurisprudencia de la Corte Suprema, no interesa su denominación sino su naturaleza; por lo cual el Tributo debe cumplir con todos los principios constitucionales de la tributación”.

Además, El Tributo grava una manifestación de riqueza que ya fue alcanzada por otro impuesto de la misma naturaleza (es decir, el Impuesto sobre los Bienes Personales) y toma como base de imposición una manifestación de riqueza que es anterior a la sanción de la ley.

Es decir, afecta el principio de irretroactividad de la ley fiscal y la jurisprudencia de la Corte Suprema en dicha materia.

Varios juristas consideran que el nuevo tributo establecería una desigualdad en el tratamiento de los bienes según su lugar de ubicación y que la repatriación del 30% de las tenencias financieras colocadas en el exterior para evitar pagar una alícuota agravada resulta inconstitucional por cuanto no califica como una alternativa válida y eficaz desde el plano jurídico.

Es curioso ver como los mismos que se habrían robado un PBI completo en la década Kirchnerista ahora les hacen pagar las cuentas a los más ricos, en lugar de devolver lo mal habido.

Los ideólogos de esta ley no podrían justificar su patrimonio y están en problemas con la ley por corrupción en los gobiernos Kirchneristas, sin duda la Argentina es un país muy particular donde los responsables del agujero fiscal más grande en la historia, hacen pagar la cuenta del desastre a los generadores de riqueza genuina del país. ¡¡¡Unos verdaderos sinvergüenzas!!!