La Casa Blanca bajo protesta

0
47

El presidente de los EE UU, Donald Trump, empezó la semana soltando el nudo con el que tenía prisionero al personal que debía facilitar el traspaso de poderes a Joe Biden. Es cierto que se vio obligado a ello, al adelantarse su directora de Servicios Generales de la Administración, Emily Murphy, con unas declaraciones en las que ofrecía al (aparente ganador de las elecciones) los fondos para iniciar la transición.

Así Trump decidió salir airoso de un callejón sin salida y mostró su mejor cara para apuntarse el tanto: “Le he recomendado a Emily y a su equipo que hagan lo que sea necesario para iniciar los protocolos”, afirmó vía redes.

El jueves por la tarde soltó otra de esas frases que en un primer momento destensan la situación política en Washington, pero después pierden fuerza a base de matices. Durante una comparecencia con periodistas con motivo de la celebración del Día de Acción de Gracias, uno de los reporteros le preguntó si dejará la Casa Blanca en el caso de que Biden sea reconocido como el vencedor de los comicios el 14 de diciembre por el Colegio Electoral. “Ciertamente lo haré, y ustedes lo saben”, respondió con su mejor talante.

Trump precisó a continuación que será para él “algo muy difícil de admitir, porque sabemos que hubo un fraude masivo” en las presidenciales. Si el demócrata es declarado ganador, agregó, este hecho se convertirá en “un error” por parte del Colegio Electoral, el organismo que tiene que proclamar al nuevo mandatario salido de las urnas.

“En las próximas semanas se probarán cosas que suceden que serán impactantes para la gente”

“Los medios de noticias falsas se coordinan para que mi mensaje real nunca salga”

En poco más de media hora con los informadores, Trump también anunció que, “probablemente”, viajará este sábado al Estado de Georgia, donde podría participar en algún tipo de acto político para apoyar las dos candidaturas republicanas en juego en la segunda vuelta electoral para el Senado, que tendrá lugar a principios de enero y será determinante para decidir el color de la Cámara Alta.

Tras esta comparecencia, respondió directamente a preguntas de los periodistas, publicó un nuevo mensaje en su cuenta de Twitter en el que criticaba la interpretación que se hizo de sus palabras. “Hoy di una larga conferencia de prensa después de desear a los militares un feliz Día de Acción de Gracias, y me di cuenta una vez más de que los medios de noticias falsas se coordinan para que el mensaje real de tal conferencia nunca salga.

El punto principal que se señaló fue que las elecciones de 2020 estaban OBSERVADAS y ¡YO GANÉ!”, subrayó Trump. Y describió la infraestructura electoral de EE UU como la de “un país del Tercer Mundo”.

El presidente continúa una estrategia política y judicial sin precedentes para cuestionar los resultados de los comicios y ha emprendido varias acciones legales que hasta ahora han sido desatendidas por tribunales de todo el país. “En las próximas semanas se probarán cosas que suceden que serán impactantes para la gente”.

Entre sus múltiples denuncias sobre el proceso, se cuenta la de que las máquinas de votación eliminaron deliberadamente millones de papeletas a su favor. Y eso a pesar de que autoridades electorales estadounidenses dijeron que fueron los comicios “más seguros” de la historia. Los últimos sondeos que manejan los medios le otorgan a Biden unos 80 millones de votos, casi siete millones más de los que habría obtenido el magnate neoyorquino.