LA CAVITACIÓN EN EL TRATAMIENTO FACIAL

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LA CAVITACIÓN EN EL TRATAMIENTO FACIAL

Por Alicia Ortega Alejo. Esteticista.

La cavitación es una técnica no invasiva que consiste en dirigir haces de ultrasonidos de baja frecuencia a la zona que se desea tratar. Su aplicación requiere de un gel conductor para que dichas ondas ultrasónicas de baja frecuencia puedan atravesar la piel con mayor facilidad. Su uso, en la actualidad, está muy extendido en salones de estética debido a su inocuidad por la baja frecuencia generada.

Debo recordar que los ultrasonidos no son más que una onda de baja frecuencia y que cuya frecuencia de oscilación es demás de 20KHz o 20.000 ciclos por segundo, frecuencia esta que no puede percibir el oído humano, aunque algunos animales si que pueden percibir dicho sonido. El fenómeno de la cavitación, a la hora de eliminar la grasa contenida en los adipocitos en el tejido celular subcutáneo, se produce cuando el agua pasa al estado gaseoso formándose una cavidades que liberan la grasa contenida en las células (adipocitos).

LA CAVITACIÓN EN EL TRATAMIENTO FACIAL

De esta manera la grasa se encuentra en estado líquido por lo que, una vez finalizada la sesión, se recomienda la ingesta de agua en cantidad entre 1,5 y 2,0 litros, cantidad esta que se recomendará que se ingiera el día anterior al tratamiento. Cada sesión de cavitación dura unos 30 minutos y se suele acompañar de otra sesión de presoterapia para favorecer la eliminación de la grasa. A esta recomendación hay que añadir el uso de cremas de efecto reafirmante y lipolítico para ayudar a potenciar los resultados.

A partir de aquí la grasa, en estado líquido se eliminará pro vía urinaria y linfática. Desde la primera sesión el cliente ya puede nota los resultados que, lógicamente van a variar en función de cada caso. La cavitación ayuda a adquirir un efecto reafirmante , mejora la elasticidad y el aspecto de la piel siendo recomendable coadyuvar la cavitación con la mesoterapia así como adquirir hábitos de vida saludables evitando la ingesta excesiva de grasas en la dieta, siendo esencial mantener una dieta equilibrada.

Para concluir hay que tener en cuenta que la cavitación no está recomendada en personas que lleven marcapasos, aquellos en que la función hepática o renal esté alterada y en personas con triglicéridos y colesterol cuyas cifras se encuentre por encima de los valores normales.