San José, 12 may.- La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) informó de que condenó a Brasil por violaciones a los derechos de decenas de personas durante incursiones policiales a la favela Nova Brasilia, en Río de Janeiro, en los años 1994 y 1995.

“Brasil es responsable internacionalmente por la violación de los derechos a las garantías judiciales, a la protección judicial y a la integridad personal en perjuicio de familiares de las (26) personas que fueron asesinadas y de las (tres) mujeres víctimas de violencia sexual” por parte de policías, indicó la CorteIDH, con sede en Costa Rica.

La sentencia, que fue notificada a las partes, condena a Brasil porque las investigaciones iniciadas por la policía civil de Río de Janeiro fueron archivadas en 2009 por prescripción, no esclarecieron las muertes y nadie fue sancionado.

Sobre las tres mujeres que fueron violadas las autoridades jamás realizaron una investigación, agregó la Corte.

La primera incursión policial y militar a la favela ocurrió el 18 de octubre de 1994 y dejó un saldo de 13 residentes fallecidos, cuatro de ellos niños, y “algunos policías cometieron actos de violencia sexual en contra de tres jóvenes de sexo femenino, dos de las cuales eran niñas de 15 y 16 años de edad”, explica la sentencia.

La segunda incursión se produjo el 8 de mayo de 1995 y tuvo como resultado tres policías heridos y 13 habitantes de la favela muertos, de los cuales dos eran niños.

La Corte condenó que las investigaciones fueran conducidas por la propia policía y no por una entidad independiente como el Ministerio Público o un organismo judicial.

“Estas investigaciones no cumplieron con los mínimos estándares de debida diligencia en casos de ejecuciones extrajudiciales y graves violaciones a los derechos humanos”.

“Por otro lado, pese a que la actuación de la policía estuvo plagada de omisiones y negligencia, otros órganos estatales tuvieron la oportunidad de rectificar la investigación y no lo hicieron”, explicaron los jueces.

Según la Corte, se produjo una demora injustificada en las investigaciones que dejó a los familiares de las víctimas “en una situación de incertidumbre respecto a los responsables de los hechos y sin posibilidad de acceder a una reparación por los daños”.

“Las diligencias practicadas en la investigación fueron irrelevantes, lo que se tradujo en la denegación de justicia y contribuyó a la impunidad de los hechos”.

“Pese a la gravedad de los hechos, que configurarían ejecuciones extrajudiciales, las investigaciones fueron sesgadas por la preconcepción de que las víctimas habían muerto como resultado de haberse enfrentado a la policía”, agrega el fallo.

En la sentencia, la CorteIDH ordena a Brasil iniciar o reactivar las investigaciones sobre las muertes y los hechos de violencia sexual.

También le exige “publicar anualmente un informe oficial con los datos relativos a las muertes producidas durante operativos de la policía en todos los estados del país y con información actualizada anualmente sobre las investigaciones realizadas respecto a cada incidente resultante en la muerte de un civil o de un policía”.

Otra orden de los jueces es que cuando se presenten denuncias por violencia sexual, torturas o asesinatos con policías involucrados, los casos deben estar a cargo de un órgano independiente.

Los jueces también señalaron que Brasil debe implementar un programa o curso permanente y obligatorio sobre atención a mujeres víctimas de violación sexual.

El Estado brasileño deberá pagar a los familiares de los fallecidos y a las mujeres víctimas de violencia sexual indemnizaciones por daño material e inmaterial.

La CorteIDH forma parte de la Organización de Estados Americanos y sus resoluciones son de acatamiento obligatorio.