Bogotá, 3 oct.- Miembros del antiguo Secretariado de las FARC ofrecieron a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) esclarecer el magnicidio del excandidato presidencial colombiano Álvaro Gómez Hurtado, perpetrado en 1995 y de otras cinco personas, así como asumir “tempranamente la responsabilidad” en esos casos.

Así lo informó este sábado la presidenta de la JEP, la magistrada Patricia Linares, al confirmar que la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad recibió una carta en la cual los firmantes ofrecieron además aportar verdad sobre dichos homicidios que fueron perpetrados entre 1987 y 2002.

“La carta, recibida por la JEP el día 30 de septiembre de 2020, está firmada por Julián Gallo Cubillos, Pastor Lisandro Alape Lascarro y Pablo Catatumbo Torres Victoria, y sus abogados”, anunció Linares en una declaración a periodistas.

En ese documento los firmantes también ofrecieron dar información sobre los asesinatos de los exguerrilleros Hernando Pizarro León-Gómez (1995) y José Fedor Rey, conocido como “Javier Delgado” (2002); del exconsejero de Paz Jesús Antonio Bejarano (1999), del exministro de Defensa Fernando Landazábal Reyes (1998) y del exrepresentante a la Cámara Pablo Emilio Guarín (1987).

“El contenido de esa carta ya se encuentra en trámite en la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad para lo de su competencia”, afirmó Linares.

ASESINATO DE GÓMEZ HURTADO

El político conservador Álvaro Gómez Hurtado, hijo del expresidente Laureano Gómez, fue asesinado a tiros en Bogotá el 2 de noviembre de 1995 cuando salía de la Universidad Sergio Arboleda, donde dictaba clases.

El asesinato de Gómez se produjo en un periodo de gran agitación política en Colombia, que por entonces estaba inmersa en un escándalo por la supuesta financiación del cartel del narcotráfico de Cali a la campaña electoral del presidente Ernesto Samper (1994-1998), del cual el político conservador era un severo crítico.

Sobre la autoría de este crimen se han tejido numerosas hipótesis pero después de 25 años de las autoridades no han logrado esclarecerlo.

El anuncio de hoy ocurre días después de que la exsenadora Piedad Córdoba asegurara tener información sobre el homicidio de Gómez Hurtado que, según dijo, entregará a la Comisión de la Verdad por considerar que es un caso que compete al esclarecimiento del conflicto armado.

El asesinato del político, candidato presidencial en tres oportunidades, las dos primeras (1974 y 1986) por el Partido Conservador, y la última en 1990 por el Movimiento de Salvación Nacional, fue declarado como crimen de lesa humanidad en 2017 lo que evita la posibilidad de que prescriba la investigación.

Álvaro Gómez también fue miembro de la Cámara de Representantes y senador en varios periodos, además de embajador de Colombia en Estados Unidos.

DOS GUERRILLEROS EN LA LISTA

Los miembros del antiguo Secretariado de las FARC también ofrecieron verdad por los asesinatos de los exguerrilleros José Fedor Rey y Hernando Pizarro León-Gómez, este último hermano del excomandante de la guerrilla del M-19 Carlos Pizarro.

Rey y Pizarro, líderes de una disidencia radical de las FARC llamada Comando Ricardo Franco, fueron responsables de “la masacre de Tacueyó”, una de las matanzas más grandes del conflicto armado.

La matanza ocurrió en las montañas del departamento del Cauca (suroeste) en los últimos meses de 1985 y comienzos de 1986 cuando ordenaron la ejecución de cerca de 170 de los integrantes de sus disidencias a quienes consideraban infiltrados o informantes del Ejército.

Rey fue capturado en 1995 y siete años después asesinado en una cárcel de Palmira (Valle del Cauca) donde pagaba una condena por la matanza de Tacueyó, mientras que Pizarro fue asesinado en Bogotá.

HOMICIDIOS DE EXCONSEJERO, EXMINISTRO Y POLÍTICO

En cuanto al exconsejero de Paz Jesús Antonio Bejarano, fue perpetrado el 15 de septiembre de 1999 en la Universidad Nacional en Bogotá, donde daba clases.

Bejarano fue consejero de paz de los presidentes Virgilio Barco (1986-1990) y César Gaviria (1990-1994), y participó en las negociaciones de paz con las FARC que tuvieron lugar en Caracas y Tlaxcala (México) a comienzos de la década del 90.

El homicidio del general retirado Fernando Landazábal Reyes, que fue ministro de Defensa en el Gobierno de Belisario Betancur (1982-1986), fue perpetrado en su casa casa en Bogotá el 12 de mayo de 1998.

Finalmente, el representante a la Cámara Pablo Emilio Guarín, asesinado el 15 de noviembre de 1987 en una carretera cerca de Bogotá, fue un dirigente político de la localidad de Puerto Boyacá, en el departamento de Boyacá, donde en los años impulsó la creación de grupos paramilitares que sembraron el terror en la región del Magdalena Medio.