Moscú, 11 sep.- El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, se reunirá el próximo lunes en Sochi (mar Negro) con su colega ruso, Vladímir Putin, en su primera visita al exterior desde el estallido de las protestas antigubernamentales en la antigua república soviética, según informó hoy el Kremlin.

“Sí, la visita de Lukashenko tendrá lugar el 14 de septiembre. Será una visita de trabajo y se reunirá con el presidente Putin”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Lukashenko adelantó en los últimos días que la finalidad es solucionar los problemas económicos bilaterales entre ambos países y que llevaron al líder bielorruso a negarse a firmar a finales de 2019 el tratado de la Unión Estatal con Rusia.

Recientemente el primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, viajó a Minsk para acercar posturas sobre los precios de los hidrocarburos y las barreras comerciales, las principales manzanas de la discordia entre ambos países.

Con todo, Lukashenko volvió a negar esta semana en declaraciones a la prensa rusa una posible “fusión” o “absorción” por parte de Rusia, algo a lo que se opone terminantemente la oposición bielorrusa.

El presidente bielorruso, que se enfrenta desde el pasado 9 de agosto a masivas protestas en las calles del país en las que miles de ciudadanos exigen su dimisión, busca el apoyo de Putin en un momento delicado para él.

Putin, que fue el primero en felicitar a Lukashenko por su reelección -con un 80,1 % de los votos, según los datos oficiales, considerados fraudulentos por la oposición-, anunció recientemente un acuerdo con su homólogo bielorruso para la creación de una fuerza policial conjunta, que sería desplegada en caso de necesidad, planes de intervención muy criticados en Occidente.

Después de criticar a Rusia por intentar desestabilizar Bielorrusia durante toda la campaña electoral, tras las elecciones Lukashenko acusó a Estados Unidos y a otros países de patrocinar las protestas postelectorales.

Mientras, la oposición bielorrusa se ha pronunciado tanto en contra de la injerencia de Rusia como de Occidente, que no reconoce la victoria de Lukashenko, al que amenazó con sanciones.

La líder de la oposición unificada, Svetlana Tijanóvskaya, se ha dirigido a la comunidad internacional para que condene la represión policial de las protestas pacíficas y a la ONU para que envíe una misión especial al país.