Bogotá, 1 sep.- El nuevo defensor del pueblo de Colombia, Carlos Camargo, aseguró este martes al asumir el cargo que durante su gestión buscará “nuevos caminos” para contribuir a la solución de “viejos problemas” como los asesinatos de líderes sociales y la violencia contra los indígenas en las regiones.

“Vamos a hacer una gestión desde los territorios. Es allá en donde se ven con claridad los problemas y se vislumbran, de la mano de las poblaciones, las posibles soluciones”, dijo Camargo durante la posesión que tuvo lugar en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.

El funcionario, que hasta hace unas semanas fue director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos (FND), asume el cargo en reemplazo de Carlos Negret, quien concluyó su periodo de cuatro años y, en opinión de la embajadora en Bogotá de la Unión Europea (UE), Patricia Llombart, mostró durante su mandato “un gran compromiso con los derechos humanos”.

PROTECCIÓN DE LÍDERES SOCIALES

Casi 1.000 líderes sociales y defensores de derechos humanos han sido asesinados luego del acuerdo de paz firmado en 2016 entre el Gobierno colombiano y la entonces guerrilla FARC, según un informe divulgado en julio por las organizaciones civiles Cumbre Agraria, Étnica y Popular, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) y el movimiento de izquierdas Marcha Patriótica.

En esa línea, el nuevo defensor del pueblo alertó que mejorará el Sistema de Alertas Tempranas (SAT), uno de los mecanismos existentes para prevenir las violaciones de los derechos humanos, y buscará “mecanismos tecnológicos, procedimentales y humanos que nos permitan administrar el riesgo en forma efectiva”.

“Vamos a oirlos, a interpretar sus inquietudes y a generar el marco apropiado para que puedan desempeñar sus actividades con tranquilidad. En esta materia es importante apoyarnos en la tecnología y el cruce masivo e inteligente de datos (…) estoy seguro que esto nos va a ayudar a cuidar líderes en forma anticipada y efectiva”, dijo.

Por otra parte, Camargo manifestó que a pesar de que la pandemia del coronavirus “ha dejado una secuela de pobreza, desempleo, desprotección, vulnerabilidad e incertidumbre” en Colombia, el organismo no olvidará los demás problemas que ya tenía el país.

“No podemos permitir que los grandes problemas que nos deja la pandemia nos hagan olvidar de los líderes sociales, de los desplazados, de las víctimas, de la violencia de género, de los riesgos ambientales”, expresó el nuevo defensor, que estará cuatro años en el cargo.

Por su parte, el presidente colombiano, Iván Duque, dijo durante el acto que Camargo asume un cargo en el que tiene “una voz de denuncia frente a cualquier acto que atente contra la vida, la honra, los bienes, derechos y libertades de los colombianos”.

“La mayor amenaza a los derechos humanos en Colombia es el narcotráfico, el microtráfico y todas las cadenas criminales que se alimentan de esa actividad delictiva”, expresó el mandatario.