Managua, 16 oct.- El independiente Observatorio Ciudadano COVID-19 informó este viernes que 2.780 personas han fallecido en Nicaragua con síntomas de la covid-19 o por neumonía, incluido 12 en la última semana.

El observatorio, una red de médicos y voluntarios de toda Nicaragua, también reportó 10.733 casos sospechosos de la enfermedad hasta el pasado 14 de octubre, superior a los registros brindados por el Ministerio de Salud.

Hasta el martes pasado, las autoridades de Salud reportaban 5.353 casos confirmados y 154 fallecidos.

El Gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega no ha precisado el número de pruebas que ha realizado y se ha limitado a informar del número de casos confirmados, las muertes y recuperados.

VIRUS CIRCULA “AMPLIAMENTE”

Asimismo, el observatorio destacó que en la última semana no se reportaron nuevos casos ni nuevas muertes sospechosas entre personal de salud.

Al 14 de octubre se reportan 814 casos sospechosos y 108 muertes sospechosas de la covid-19 de trabajadores de la salud: 49 médicos, 24 personal de enfermería, 14 personal administrativo, 8 personal de laboratorio, 3 visitadores médicos, 3 odontólogos y 7 categorizados como “otros”, detalló.

Ese observatorio advirtió que “el virus sigue circulando ampliamente en todo el territorio nacional, contrario a la percepción equivocada de que se acabó la pandemia”.

“Las hospitalizaciones siguen dándose día a día, también las muertes”, alertó.

Recordó que cerca de la mitad de las personas que se infectan no tienen síntomas, “pero pueden llevar esa infección a otras personas que pueden a su vez ser vulnerables a desarrollar formas graves de la enfermedad”.

“Son estas últimas las que están llegando a los hospitales, y en algunos casos con resultados fatales. Detener la circulación del virus es responsabilidad de cada uno, cada una de nosotros”, instó.

El Ejecutivo ha sido criticado desde diversos sectores por promover eventos masivos y aglomeraciones a contracorriente de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y por no haber suspendido las clases presenciales en medio de la pandemia y apenas establecer restricciones.

El presidente Daniel Ortega se ha declarado en contra de la campaña “Quédate en casa” porque, a su juicio, destruiría la economía local, que se ha contraído los dos últimos años y que es mayoritariamente informal.