Madrid, 30 jul.- Paulo Dybala (Laguna Larga, 1993) armó su maleta rumbo a Europa en el verano de 2012, con la idea de asentarse en el fútbol italiano. Intuía que no sería fácil. Tenía tan solo 18 años. Recién acababa de florecer en el primer equipo de Instituto de Córdoba tras un provechoso tiempo de formación en sus categorías inferiores, por lo que le tocaba confirmar aquello que muchos advertían en el juego de La Joya.

Aquel joven golpeado por el fallecimiento de su padre se empeñó en cumplir las ambiciones de su progenitor. Adolfo anhelaba que uno de sus hijos fuese futbolista. Paulo está cumpliendo con creces. “Obviamente, adaptarme no fue fácil”, reconoce el argentino en una entrevista a EFE. “Fue complicado. Tuve que hacer mucho sacrificio, como digo siempre. Y hoy me encuentro en una situación totalmente diferente, que no imaginaba porque tampoco pensaba en eso”, asegura.

El 10 de la Juventus acaparó los elogios del técnico Maurizio Sarri al confirmarse la coronación del equipo en la Serie A. “Cristiano y Dybala marcan la diferencia. El Scudetto es su mérito, en gran parte”, resolvió el preparador italiano.

Paulo no presume, sin embargo, de las palabras de su entrenador ni de sus estadísticas individuales -17 goles y 14 asistencias esta temporada-. Él prefiere fijarse “objetivos a corto plazo”, por lo que “no imaginaba un futuro así”, ligado al éxito en Europa. “Es por eso que hoy disfruto mucho de lo que estoy haciendo y de lo que me está pasando”, abunda.

Acoge su quinto Scudetto con “una alegría enorme”, a la que se niega a acostumbrar “porque ganar es hermoso”, subraya. “Y además es algo que es muy difícil, la verdad.

Muchos piensan que es fácil, pero el año es largo y este aún fue mucho más largo. Luego pasan muchas cosas durante el año. Tienes que hacer sacrificio y mentalmente tienes que ser muy fuerte. La verdad que es un momento muy lindo, el cual tenemos que disfrutar.

Estoy agradecido por todo lo que está pasando porque es un año increíble, que todavía no terminó y que puede ser todavía mejor”, apunta en alusión a la Champions.

“Es el próximo objetivo, sin ninguna duda, después de haber celebrado la Serie A. Estamos concentrados en el próximo partido, en dar lo mejor contra el Lyon y poder viajar a Portugal con la valija para traer la Champions, obviamente”, comenta.

“QUIERO DEVOLVER LO QUE ME BRINDARON”

Aunque ahora el fútbol le permite encarar ese tipo de desafíos, Paulo Dybala no olvida las dificultades ni sus orígenes. Tampoco a la gente que le ayudó a llegar a la cima del fútbol europeo y a la selección mayor.

Menciona a quienes le apoyaron “cuando jugaba con las inferiores de Instituto en Córdoba”.

“Esa gente con la que viajaba todos los días a entrenar. Los técnicos, médicos, preparadores físicos y quienes estuvieron en un momento difícil de mi vida. Hay gente que está ahora y estuvo siempre, gente de confianza que me ayuda a trabajar y con la que puedo crear proyectos tan lindos como el de Common Goal. Junto con mi familia quiero devolver todo eso que nos brindaron”, explica.

Y es que el mediapunta de la Juventus presume desde este jueves de ser el miembro 159 de un movimiento que está consiguiendo hacer del fútbol un motor de cambio.

“La verdad que siempre mi familia y yo hemos sido muy agradecidos por todo lo que nos toca vivir. Siempre tratamos de ayudar. No siempre de manera mediática. No nos gusta hacerlo así porque no es el fin”, se justifica.

Tiene claro, no obstante, que va a “ayudar a la gente que más lo necesita en todos los sentidos” y aprovechará su altavoz para sumar nuevos aliados.

“Creo que podemos dar un mensaje muy importante a muchos jugadores. Mucha gente del ambiente del fútbol se puede sumar con nosotros a esta fundación con el fin de trabajar en equipo, ser solidarios y devolver un poco de todo lo que logramos. Nadie está obligado a hacerlo, tiene que nacer de uno, pero yo estoy muy contento de unirme a esta familia para ayudar a gente que lo necesite”, remarca.

Entre sus planes está “crear un proyecto lindo y sano”, con el que ayudar “a muchos niños a tener un futuro mejor” y a convertirse en los líderes del futuro.

Hacia ese horizonte ve ahora con preocupación, por la pandemia que ha puesto en jaque la salud del mundo.

“Estamos atravesando por un momento muy difícil. Hay mucha gente que está sufriendo y que sufrió. Muchas familias perdieron familiares y no los pudieron despedir. Este es un momento en que tenemos que pedir salud, que todo esto se pueda calmar, que los laboratorios que están estudiando para poder encontrar una próxima vacuna lo puedan hacer lo antes posible y la gente pueda tener lo más importante en la vida, que es la salud y el amor de su familia”, cierra Dybala.

El argentino responde al perfil de futbolista comprometido dentro y fuera de la cancha, por lo que su legado trascenderá el fútbol.