POR DJ CÉSAR ARELLANO

Todos vimos a decenas de músicos alegrar la cuarentena desde sus casas. Uno de ellos, David Guetta, puso a bailar a la gente en los balcones de Miami y frente a los rascacielos de Nueva York, además de recaudar fondos. Este tipo de propuestas han dado mucho de qué hablar durante el Covid-19, sobre todo por la necesidad que tenemos los amantes de la música —intérpretes, compositores, Djs, productores y público— de regresar a la normalidad.

El problema es el tipo de normalidad a la que posiblemente regresemos este año. Toda la industria musical trabaja intensamente para adaptarse a la situación de cada momento. El confinamiento de millones de personas para controlar la propagación del coronavirus, en todo el mundo, ha impulsado el crecimiento de plataformas como Zoom o Skype. Por ejemplo, Zoom superó los 300 millones de usuarios durante los últimos meses.

En ese contexto, los Djs hemos tenido que emigrar a las plataformas digitales para llegar a más personas en Estados Unidos y a nivel internacional. No todo es catastrófico, porque la cuarentena también nos ha permitido elaborar nuevos proyectos y producciones musicales.

Pero, mientras volvemos a los escenarios de siempre, ¿cuáles son las opciones? Los próximos eventos se realizarán en espacios abiertos, donde el contagio del virus sea menos agresivo, con las medidas de higiene adecuadas y la cantidad de personas permitidas.

Básicamente, y en eso estamos de acuerdo casi todos los miembros de la industria musical, el futuro dependerá de las regulaciones de cada país. En los casos más problemáticos, las fiestas seguirán celebrándose vía redes sociales, sobre todo a través de Instagram y YouTube. Pero también se está generalizando la idea de contratar Djs de forma privada por Zoom. Adaptarse o morir.

Las fiestas que se autoricen en espacios abiertos, al aire libre, se verán obligadas a reforzar la tecnología, con un equipamiento que permita el disfrute a personas distanciadas del escenario y del resto.

Lo importante es no rendirnos frente a la adversidad. Además de su papel cultural, la industria del entretenimiento en vivo mueve a nivel mundial 26 billones de dólares, según datos de la revista Rolling Stones.

Millones de empleos dependen, directa o indirectamente, de la industria musical en todo el planeta. Hoy nos reinventamos para salir adelante y seguir poniendo alegría en el corazón de la gente.

Mientras regresa la normalidad, la siempre o la “nueva”, sigamos bailando y cantando a través de las redes. La industria lo agradecerá, y tu cuerpo también.

Sobre el autor:

César Arellano inició sus espectáculos musicales en los años 90 y fue DJ de las discotecas más importantes de Venezuela. Hoy en día toca en las principales discotecas y bares de Miami. Su exitosa carrera le ha llevado a espectáculos en varios países, entre ellos Estados Unidos, España, México, Colombia, República Dominicana, Costa Rica y Polonia.

——————————————————————————-
USA Hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.