Viena, 19 jun.- La inmigración es el principal desafío que enfrenta la Unión Europea (UE), hasta el punto de que si no se deciden y aplican rápidamente políticas comunes, se podría poner en riesgo la mera existencia del club comunitario, advirtió en Viena el presidente del Parlamento Europeo (PE), Antonio Tajani.

“La inmigración es el problema de los problemas”, aseguró el político italiano durante un encuentro con la prensa junto al canciller austriaco, Sebastian Kurz, cuyo país que asume en julio la Presidencia de turno de la UE.

Tajani aseguró que en la resolución del tema migratorio “se juega el futuro” de la Unión Europea ya que, sin respuestas concretas a los ciudadanos, “crecerá la alarma social”.

Por ello, defendió una política de protección de las fronteras europeas y de colaboración con los países de salida y tránsito de los inmigrantes.

“Europa ha perdido demasiado tiempo para hacer esto, ha estado distraída con otros temas, ha subestimado la cuestión migratoria durante años”, lamentó, antes de afirmar que hay que recuperar el tiempo perdido y que ya en el Consejo Europeo de finales de este mes deben empezar a tomarse decisiones.

Es más, afirmó que sin una política y una estrategia común, acabará habiendo una “reacción en cadena” de decisiones unilaterales de países que “pondrán en peligro la existencia de la propia Unión Europea”.

En ese sentido, Kurz advirtió de que si no se protegen las fronteras exteriores de la UE, significará el fin de la europa sin frontera interiores.

“De eso son cada vez más conscientes aquellos que en 2015 defendieron las fronteras abiertas”, afirmó, en una velada referencia a la canciller de Alemania, Angela Merkel.

Kurz, que dirige una coalición entre su Partido Popular austríaco y los ultranacionalistas del FPÖ, insistió en que deben ser los Gobiernos europeos y no los traficantes los que decidan quien viene a Europa, ya sean quienes pueden aportar algo o quienes necesiten protección.

Con todo, tanto Tajani como el canciller austríaco coincidieron es que es preciso también invertir más en África para reducir los flujos migratorios.

“En 2050 habrá 2.500 millones de africanos. Si no combatimos el terrorismo de Boko Haram, si no combatimos el cambio climático, con el desierto que se come hectáreas y hectáreas de tierra cultivable, si no combatimos la pobreza y el hambre, ¿pomo podremos cerrar los flujos migratorios”, planteó Tajani.

El presidente de la Eurocámara afirmó que hay que evitar nuevas muertes de inmigrantes que tratan de llegar a Europa.

“No queremos que el desierto y el Mediterráneo sean grandes cementerios”, indicó.

En referencia a la propuestas de varios políticos, como el propio Kurz, de que los emigrantes y refugiados sean acogidos en campos fuera de Europa, Tajani dijo que no se trata de crear “campos de concentración” sino centros donde haya asistencia médica y se respeten los derechos humanos.