Roma, 23 oct.- La bulliciosa Milán, totalmente desierta a las 23.00 horas debido al toque de queda aplicado desde el jueves por la noche en toda la región de Lombardía, anticipó los cierres que desde hoy se aplicarán a la región de Campania y de Lacio, donde se encuentran Nápoles y Roma, ambas con los contagios disparados.

A las once de la noche, los locales y restaurantes de la ciudad echaron el cierre como prevé la ordenanza del Gobierno en en la septentrional Lombardía mientras patrullas de policía vigilaban para que se cumpliesen las normas.

El cierre de Milán anticipa los que hoy se producirán en Nápoles y en la propia Roma, que aplicarán un toque de queda desde medianoche hasta las 5.00 horas.

En Milán, además del toque de queda, será necesario reactivar el hospital que se instaló en el edificio del área de ferias y congresos ya que se han superado la cifra de 150 personas ingresadas por coronavirus en las unidades de cuidados intensivos de los hospitales.

Este jueves, los centros sanitarios de Lombardía registraron 156 personas en las UCI, 22 más que el día anterior, superando el umbral de 150 enfermos que se había establecido para abrir nuevas áreas, y por ello la región decidido reabrir el hospital en la feria de Milán para que desde hoy se acojan los primeros pacientes.

El número de pacientes ingresados también se elevó a 1.695, 174 más que la víspera.

Los datos de este jueves registraron 16.079 nuevos casos en 24 horas y 136 muertes. En cuidados intensivos hay 992 pacientes, 66 más que el día anterior

Y las regiones que registraron los mayores incrementos de casos fueron Lombardía (4.125), Piamonte (1.550) y Campania (1.541).

El Gobierno volverá hoy a reunirse con los representantes de las regiones para analizar otros cierres y, según algunos medios, el Ejecutivo estudiará medidas más duras de las actuales si continúan aumentando de esta manera los contagios.

Si los efectos positivos no llegan en una semana gracias a las medidas ya tomadas, como la obligación de las mascarillas, el primer ministro, Giuseppe Conte, podría imponer un toque de queda en toda Italia con un nuevo decreto, o incluso permitir la salida de los hogares solo por ir a la escuela o al trabajo, limitando así las “actividades no esenciales” tanto como sea posible, adelanta el diario “Corriere della Sera”.

Mientras tanto, se está trabajando en la lista de actividades “no esenciales”, que podrían detenerse con una orden del Ministerio de Sanidad si el número de infecciones aumentara demasiado rápido.